Tate quieto de Duque a Nicaragua

Tate quieto de Duque a Nicaragua

Por Mario Javier Pacheco

La fantochería, o necia presunción según RAE, podría ser símbolo nacional, si consideramos cuanta gente jura que jamás votaría por la peste de Chávez y FARC, pero le llenan plazas a Fajardo, Timo y Petro que la contagian y que serían el presidente fariano en cuerpo ajeno.

Estamos a tiro de Cubazuela y seguimos jugando pirinola con los candidatos. Cuando los únicos con músculo doctrinal y político para evitarla son Uribe y Duque, a quienes Ordoñez y Martha Lucía están desgastando con los ataques de sus seguidores y nos ponen a pintar la sala, mientras los marxistas tumban la casa.

Ayer, cuando se puso sobre tapete el fallo de La Haya y la pretensión de Nicaragua sobre nuestro mar, Duque les salió al paso: “Ni un milímetro más allá del Meridiano 82. Prefiero 100 años de controversias diplomáticas, que ceder el territorio nacional”

Es que los colombianos somos olvidadizos, como Petro, quien afirmó que la Seguridad democrática era una mala seguridad. Y claro que lo fue para los terroristas y violentos, y para Petro, obviamente. Nos olvidamos que en 1830 Colombia era el doble que hoy, pero que todos los países vecinos se robaron nuestro territorio.

La Uti possidetis Juris, le aseguró a Colombia en el siglo XIX, a Quito, el Alto Perú, la Capitanía General de Venezuela, Panamá y la región Mosquitia, o sea las costas de Nicaragua, Costa Rica y Panamá, con las Mangles y a San Andrés, con sus islas, islotes y cayos. Pero Brasil, Perú, Costa Rica, Venezuela, Ecuador, Nicaragua, EEUU y Panamá, se quedaron con nuestra tierra.

Venezuela se quedó con parte de la Guajira, desde 1900; con los Monjes y parte del Estado Apure y los municipios de Moroa y Atabapo, entre los ríos Negro y Orinoco.

Ecuador nos invadió durante 30 años, para quitarnos Pasto, Popayán, Buenaventura y Tumaco; en cada invasión nos quitó territorio.

Perú nos invadió en 1829 y 1911, quitándonos Puerto Pizano y las Delicias en la margen derecha del Caquetá. Luego vinieron por Leticia, pero fueron repelidos.

Brasil le recibió a Perú parte del Amazonas, Caquetá y Putumayo, a sabiendas que eran ajenos, nuestros y Colombia aceptó la humillación en 1853, 1906, 1907 y 1928.

A Panamá Colombia la abandonó, y en respuesta se independizó en 1903. En 1914 Colombia suscribió el tratado Urrutia – Thompson y legalizó la pérdida territorial.

Costa Rica se apoderó de las costas del Atlántico y del Pacífico que pertenecían a Colombia por Cédula Real de 1803, Nunca nos dimos por enterados.

Nicaragua se apoderó de nuestro territorio Mosquitio, Incluso arrendó a EUA por 99 años nuestras islas Mangle  mayor y menor. En el tratado Bárcenas-Esguerra de 1928, Colombia aceptó el despojo y Nicaragua reconoció la soberanía de Colombia sobre San Andrés y Providencia y todas sus islas, islotes y cayos. Su ratificación en  1930 es rechazada por Nicaragua, alegando que en esa época estaba invadida por EUA. Cuando se dio el fallo de La Haya de 2012, Ortega advirtió a los colombianos: “Esto es solo el comienzo, ahora vamos por San Andrés”.

 

Ayer todos los candidatos permanecieron mudos, menos Duque, quien puso el freno, y esto nos pone a dudar sobre si Petro, Fajardo y De la Calle, como camaradas de Ortega. Irán a cohonestar otro despojo de la patria.

Sin Duque en la presidencia, no se le ve futuro al territorio colombiano que quiere usurpar Nicaragua.

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@mariojpachecog

 

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